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 PUBLICACION: 16/08/2012
Más allá de lo que puede significar el día del niño en cada país, en el nuestro tiene que ver con una historia real y a la vez muy trágica. Esta sucedió a niños paraguayos en tiempos de la Guerra Grande cuando con el Mariscal López al frente, defendían nuestro territorio de las fuerzas de la Triple Alianza, conformada por Brasil, Argentina y Uruguay. Aquel 16 de agosto de 1869, en las primeras horas de la madrugada, los aliados se lanzan persiguiendo al ejército de López. El Mariscal, dispone poner toda resistencia al enemigo y que todas las mujeres, niños y heridos, retornaran a sus hogares por el peligro que corrían siguiendo al ejército. López marchó al frente de lo que restaba del ejército, así como los integrantes del “Batallón 40”, compuesto por niños que contaban entre 8 y 14 años, que aún no entendian la injusticia de la guerra y hasta donde el ser humano es capaz de llegar. Intentando conducir las pesadas carretas cargadas con municiones, pertrechos y provisiones, por cuestas y colinas, marchó el ejército con las residentas, mujeres paraguayas. A estos jóvenes los disfrazaron con barbas postizas, hechas del relleno de los marlos de maíz o de las crines de los caballos muertos. Portaban un palo tallado con forma de fusil para que a la distancia el enemigo creyera que eran hombres armados. Ancianos voluntarios y heridos, se agruparon en torno a ellos procurando hacer más sólida la resistencia. Sus madres y hermanas aguardaban escondidas entre los matorrales para prestarles auxilio. En muchos casos, se unieron a sus hijos en la lucha. Ciudades habían sido tomadas, quemadas, inclusive desviaron un río para inundar una fundición de hierro. Los paraguayos carecían de armas, los invasores portaban armamentos modernos. El hambre y las enfermedades diezmaban las tropas paraguayas. Aun así los niños se irguieron para defender la patria. Los 4.000 combatientes nacionales fueron alcanzados por las fuerzas aliadas, al salir al campo raso llamado Acosta Ñu. Las fuerzas atacantes sumaban 20.000 hombres de las tres armas. Las fuerzas resisten sangrientos embates de los adversarios y en medio de la batalla se oyó un estremecedor rumor, aproximándose, haciendo temblar la tierra. Los niños quedaron expectantes, era la caballería imperial, galopando a toda velocidad, hacia donde ellos se encontraban. El pueblo de Acosta Ñu fue sitiado por las fuerzas brasileñas y en la plaza principal donde se encuentra la iglesia ocurrió la sangrienta batalla final en donde los niños y adolescentes armados de valor retrasaron el avance de las tropas hasta ser arrasados. La iglesia fue quemada al igual que los edificios principales y todos los documentos importantes pertenecientes a nuestra historia. Triunfó el invasor. Los niños no pudieron, estando a pie, mal alimentados y desarmados, hacer frente a los avezados jinetes brasileros que se les abalanzaron encima y que al percatarse de que eran solo niños, los masacraron sin compasión. Los brasileros prendieron fuego al campo diseminado de muertos y heridos. Así murieron los niños de la Patria vieja. Esta batalla es considerada la más brutal de la Guerra Grande y sin precedentes en el mundo. En honor a aquellos jóvenes, caídos heroicamente en el combate, se estableció celebrar el 16 de agosto el “Día del Niño ” recordando ese acto de heroísmo honrando aquella juventud desvastada.
Recordemos esta fecha por su significado verdadero, si bien es una historia triste merece que se sepa. Este es nuestro homenaje para estos niños que lucharon y murieron por la patria.

Foto: Feliz Dia a todas y todos... muy a pezar de la fecha que recordamos q particularmente considero tragica y evitable en nuestra historia (Acosta Ñu) hoy quiero rendir homenag a quienes tienen alma de niño. besos a todos.
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Publicacion 14/08/2012
Cómo hacer para tus hijos confíen en ti
es algo que te preguntas con frecuencia y que seguramente deseas como padre o madre. Definitivamente todos los padres quieren que sus hijos confíen en ellos, pero no siempre sucede así. Generalmente los hijos suelen preferir compartir sus pensamientos, sueños y preocupaciones con sus amigos y no con mamá o papá.

Acá encontrarás algunos consejos importantes para cultivar una relación de confianza con tus hijos, que permitirá que ellos te abran su corazón.

• Dales tiempo a tus hijos.

Cuando presionamos a nuestros hijos para que hablen de algo, con frecuencia se encierran en sí mismos y es aún menos probable que compartan lo que están sintiendo. Deja que tus hijos sepan que estás cerca de ellos, y que siempre estás dispuesta(o) a escucharlos. Y luego déjalos, y deja el tema. Ellos se acercarán cuando estén preparados.

• Cuando tus hijos estén dispuestos a hablar contigo, dales toda tu atención.

Quizás se acerquen en un momento en que estás ocupada(o) o preocupada(o), pero es importante dejar de lado tus problemas y hacerles ver que los estás escuchando. Si tus hijos saben que tienen prioridad en tu vida, es más probable que quieran ser abiertos contigo.

• Tus hijos necesitan sentirse seguros, no importa lo que te digan.

Es importante demostrarles que los amas y aceptas, no importa lo que pase. Incluso si te cuentan algo que te escandaliza o te repugna, debes cuidarte de no reaccionar con enojo o condenación. Manténte tranquila(o), y hazles saber que incluso aunque no apruebes lo que estás escuchando, igualmente los amas, y siempre lo harás.

• Nunca traiciones la confianza que tu hijo haya depositado en ti a menos que alguien corra peligro.

Si tu hija te cuenta al oído que tuvo su primera menstruación, o tu hijo te confía que tuvo su primer beso, son secretos que deben quedar contigo. Si vas corriendo a contarle a todos tus amigos y parientes los logros confidenciales de tus hijos, destruirás la confianza que tenían en ti y lo más probable es que no vuelvan a abrirse contigo.

• Sé honesta(o) con tus hijos y déjales ver que eres una persona real, y no sólo una figura de autoridad. Esto no implica hablar con ellos de temas que no son adecuados para niños ni cargarlos con los problemas de los adultos. ¡Hay tanto de ti que puedes compartir y que es bueno que ellos conozcan!


Tu perspectiva única de la vida y tu sentido del humor profundizarán el amor entre tú y tus hijos y les ayudará a ser más abiertos contigo. Comparte lo que sientes con respecto a los libros, la música, los deportes y la comida. Diles cuál es tu color preferido, la canción que te hace llorar o cómo gastarías un millón de dólares si te cayeran del cielo.


Compartir un tiempo de diversión puede ayudar a los hijos a abrirse más a sus padres. Hagan cosas divertidas juntos y tomen tiempo para reír. Se sorprenderán de ver cuánto se abren los hijos a los padres que son abiertos con ellos.

 
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 PUBLICACION 2: 13/08/2012

 LA ALEGRIA DE SER MUJER

Pocas personas están realmente satisfechas con su sexo. Hay hombres que querrían ser mujeres, y muchas mujeres piensan que si fueran hombres, su vida cambiaría notablemente. El mundo es de los hombres, aunque las mujeres sostengamos la mitad del firmamento.
A lo largo de la historia el papel de la mujer ha sido restringido a un ámbito muy reducido, muchas veces no ha sabido verdaderamente cuál era su papel, se ha sentido inadecuada, inadaptada, vacía, pero salir de este estado y romper los viejos moldes ha supuesto renunciar a lo más precioso de la mujer, su feminidad, su forma de ser, de pensar, de sentir. La mujer que intenta medirse con los hombres pronto se dará cuenta de que la masculinidad no tiene que ser el modelo único de la humanidad. Varón y hembra los creó Dios. Las vidas de los hombres y mujeres tienen que ser paralelas, como formas igualmente cálidas y valiosas del ser humano.
mm_psicologiaEl ser mujer es toda una emocionante experiencia, capacitada para sentir cosas propias a las que no tienen acceso los hombres.
Voy a presentaros una serie de pensamientos que he encontrado en el libro “La alegría de ser mujer” de Karen Katafiasz, con la intención de que os sean útiles en el gran privilegio que nos ha sido otorgado, el de ser mujer, privilegio que hay que llegar con alegría por el placer de serlo.
  • Siéntete orgullosa y regocíjate por tu feminidad.
  • Las mujeres que te precedieron en tu familia, han dejado una herencia de fortaleza, humor, amor, resistencia; únete al espíritu de ellas.
  • Eres una representación de lo sagrado, una imagen exquisita de Dios, que nos da la vida, nos nutre y nos mantiene constantemente.
  • Las mujeres en todas las edades, se han encargado de cultivar la tierra, recolectar, cocinar, buscar agua para lavar, han sido constructoras, artesanas, enfermeras, maestras, esposas, además de portadoras de la vida. Únete a ellas y reconoce tus raíces en ellas.
  • Es hermoso experimentar la vida en un cuerpo femenino. Ni siquiera necesitas utilizar todas las capacidades de tu cuerpo para quedar maravillada y agradecida por tus posibilidades.
  • Pronuncia con orgullo la palabra ?mujer?. Alégrate de tu unión profunda con los ritmos del universo. Tus ciclos menstruales forman parte del cosmos y son tan maravillosos como las mareas o las fases de la luna.
  • Siente la capacidad de dar vida en todos los aspectos de tu existencia. Conscientemente, “da a luz” a simplemente da luz a tu familia, amistades, trabajo…
  • Piensa que tu manera de realización humana es tan válida y significativa como la del hombre. Las mujeres no son subespecies de la raza humana, no son meras ayudantes en el club de los hombres.
  • Apoya y anima a las mujeres (incluida tú misma) que intentan probar sus capacidades en roles no tradicionales. Aplaude a las mujeres que trazan nuevas caminos.
  • Piensa que puedes hacer un pastel y también llevar un negocio; llevar un cochecito de niño y también luchar por la justicia. Esto significa que vas a trabajar mucho más, aunque puedes pedir ayuda.
  • Disfruta de tus habilidades. Cuando haces algo bien, no lo haces “como un hombre”, ni “suficientemente bien para una mujer”. Lo has hecho como mujer y lo has hecho tú.
  • Aprecia la belleza y el arte de la habilidad femenina. Los bordados, las labores de punto, encajes, costura, son valiosísimas expresiones de creatividad y talento.
  • Haciendo las cosas conscientemente, puedes transformar tus tareas cotidianas en algo sagrado. Un trabajo casero se transforma en un ritual trascendente creando un lugar cálido, de acogida y de paz para ti y los tuyos.
  • Tu manera de dirigir una empresa puede que sea diferente de la que observas en los hombres. Esto no significa que estés equivocada. Simplemente tú tienes otro sentido. Procura adaptar lo mejor de ambos estilos.
  • Experimenta la común humanidad que compartes con los hombres. Disfruta de las diferencias y de las semejanzas que cada uno aporta a las relaciones.
  • Cuando un hombre te rinda cortesía, agradéceselo como el acto de bondad de un ser humano hacia otro. Tú puedes hacer lo mismo, sujetar la puerta, ceder el paso a un hombre o a otra mujer indistintamente.
  • Es bueno que quieras ser atractiva. Pero siempre es mejor cuando lo haces de una manera natural, sin que quede desfigurada tu propia identidad. Intenta mejorar tu imagen, pero partiendo de la aceptación hacia ti misma.
  • Tu habilidad para relacionarte, crear amistades, valorar la vida, es un don. Ejercítalo en todo momento.
  • Posees una fuerza interior que es plena expresión de tu feminidad. Recurre a ella, cuenta con ella.
  • Aprecia tu conocimiento intuitivo. Se trata de la sabiduría emocional funcionando al unísono con la agudeza lógica.
  • Cuando te sientas degradada, reducida o rechazada, afirma tu dignidad con convicción. Es posible hacerlo sin degradar a los demás.
  • No permitas que te exploten, te opriman o te traten como a un ser inferior, como un objeto o un adorno. Siéntete solidaria con las mujeres que son tratadas así, y haz cuanto esté a tu alcance para cambiar la situación.
  • No tienes por qué esperar al Príncipe Azul, o a cualquier otro que te cuide y disponga de tu vida. Tú puedes tomar decisiones, asumir iniciativas y responsabilidades, forjar tu experiencia por ti misma.
  • Apréciate y cuídate a ti misma, así serás capaz de apreciar y cuidar a los demás. Tu amor se derramará más fácilmente sobre ellos cuando empieces por amarte a ti misma.
  • Acéptate a ti misma plenamente, en cada parte de tu cuerpo, de tu mente, de tu espíritu. Siéntete a gusto, tienes derecho a un lugar en el universo.
  • Acepta y experimenta la gracia de ir envejeciendo. La madurez y la sabiduría tienen su encanto.
  • Ser mujer significa ser transmisora, sustentadora, protectora, transformadora de la vida.

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PUBLICAIÔN 1: La violencia contra la mujer
es todo tipo de violencia ejercida contra la mujer por su condición de mujer. Esta violencia es consecuencia de la histórica posición de la mujer en la familia patriarcal, subordinada al varón, carente de plenos derechos como persona.[1] La violencia contra la mujer presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Produciéndose en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico, anualmente decenas o cientos de mujeres son asesinadas a manos de sus parejas en diferentes países del mundo.[2]
Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso,…) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.
Raquel Osborne.[3]

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